Este 2009 nos ha traído muchas efemérides que han servido para acercar la Ciencia al gran público... El bicentenario del nacimiento de Charles Darwin, 150 años de su Origen de las Especies, 40 años de la llegada del hombre a la luna... pero sobre todo, ha sido el Año Internacional de la Astronomía.
365 días... y en cada uno de ellos, desde ya ni me acuerdo, una de las primeras cosas que hago al encender el ordenador es abrir la página web de APOD, la foto astronómica del día. Una ide las mejores ideas, surgida de la NASA, para colaborar con la divulgación de la astronomía... Una idea tan simple como eficaz: Enseñarte cada día un pequeño parpadeo de las maravillas que hay ahí fuera.
Por eso he elegido finalizar este 2009 haciéndoles un pequeño homenaje... Desde el 01 de enero hasta hoy, he revisado uno por uno, todos los guiños que el Universo nos envía desde la web de APOD y he editado un video recopilatorio con las imagenes que más me han interesado.
Algunos de estos momentos os sonarán, unos han sido muy célebres durante este año y otros han pasado más desapercibidos... pero todos tienen algo en común: Los hemos vivido en este 2009 que dice adios.
Una despedida de la Aldea a este Año Internacional de la Astronomía que se va.
Os deseamos un año 2010 lleno de momentos estelares...
Sed felices y mirad al cielo.
Fuentes y más información:
- Las imágenes que he utilizado en el video son de Dominio Público (Crédito NASA) y las podéis encontrar a gran tamaño y magníficamente explicadas, una a una, en el archivo diario de APOD. También podéis encontrar esos comentarios y anotaciones a las fotografías en español en la web de Observatorio.info (El Apod en castellano)
- La música es de Daniel Gray, de quien ya os hablé en una entrada del Telegraph y del que podéis descargar gratuítamente sus composiciones desde su web, bajo Licencia Creative Commons.
- El video, cómo todos los artículos de la Aldea, también es Creative Commons y podéis utilizarlo como queráis...
En 1953, varios meses después de que Harry S. Truman abandonara la Casa Blanca, el ex presidente recibió una escueta pero demoledora carta manuscrita por William Banning, padre de George, un soldado muerto en combate el 11 de mayo de ese mismo año 1953 en la guerra de Corea.
Junto a la carta, William Banning devolvía la condecoración “Purple Heart” concedida a su hijo fallecido, sugiriendo que fuera colgada en la sala de trofeos del propio Truman.
Como usted ha sido directamente responsable de la pérdida de la vida de nuestro hijo en Corea, podría igualmente guardar este emblema para exponerlo en su sala de trofeos, como recuerdo de uno de sus actos históricos.
Nuestro principal pesar en este momento es que su hija no estaba allí para recibir el mismo trato que recibió nuestro hijo en Corea.”
William Banning”
Preguntado al final de su vida sobre cual fue la decisión más difícil que tomó mientras era presidente, Truman contestó sin dudar que la de enviar tropas a Corea en 1950.
Tras la muerte de Truman en 1972, trabajadores de la Biblioteca y el Museo que lleva su nombre descubrieron que había guardado y conservado cuidadosamente durante 19 años la condecoración y la carta en el escritorio de su despacho.
La condecoración “Purple Heart” de George Banning no fue la única que se devolvió, en total fueron cinco, todas ellas acompañadas de cartas o telegramas.
La guerra finalizó en julio de 1953, ya bajo el mandato de Eisenhower, cuando se decidió que el paralelo 38 continuaría dividiendo a las dos Coreas.
Este post fue escrito el 28 de Diciembre, día de los inocentes, por si alguien lo lee un 15 de Agosto y cree que el artículo es cierto... No lo es.: Es una broma como las que se suelen gastar tradicionalmente en este día.
Siguiendo con lo que ya se ha convertido en una pequeña costumbre estos 28 de Diciembre y, dejando a un lado las típicas inocentadas que seguramente encontréis en otras webs, en la Aldea vamos a hablar de otra clase de inocentes. El año pasado le dediqué un post a "Los inocentes del puente Tay" y para este año he estado preparando un curioso artículo cinematográfico sobre alguien mucho menos inocente.
La gran película The Silence of the lambs (1991) se tradujo en toda latinoamérica como "El Silencio de los Inocentes", aunque aquí en España y en esta ocasión, los traductores de títulos sí respetaron el título original y la llamaron "El silencio de los corderos".
Una de mis películas favoritas, (me la sé casi de memoria), y a la que hoy vamos a dar un repaso recordando una de sus anécdotas más curiosas... La inspiración del Lecter de Anthony Hopkins.
Aunque su aparición estelar fue en esta película, primero tenemos que decir que no fue la primera vez que Hannibal Lecter salía en pantalla... En realidad, la primera película de este personaje fue en "Manhunter" (1986), cinta del director Michael Mann basada en la novela de Thomas Harris "Dragón rojo" y que más tarde volvería a tener un remake titulado también así: Dragón Rojo.
El doctor Lecter en esta primera película, Manhunter, tan sólo era un convicto inteligente y despiadado que cumplía condena en una celda convencional (con barrotes) y que asustaba al agente Will Graham... aún no tenía las notas de malvado refinamiento y delicadeza que, posteriormente, Hopkins le confirió al personaje.
Por suerte o por desgracia, el Hannibal Lecter de la película Manhunter pasó desapercibido en comparación con la gran repercusión que consiguió con su siguiente aparición en "El Silencio de los Corderos".
Por otra parte, también hay que hablar del escritor de la saga de libros: Thomas Harris, un periodista reconvertido a escritor que, irónicamente, tiene una particular guerra personal con sus antigüos compañeros, lo que le ha llevado a no aparecer en prensa y medios de comunicación durante más de 20 años.
Además, aunque sus libros hayan sido llevados a la gran pantalla, Thomas Harris nunca ha querido intervenir en ninguna de las películas sobre Lecter... No ha dado nunca ninguna indicación ni consejo sobre sus personajes ni ha intervenido en la confección del guión.
De ahí que a la hora de comenzar la realización del Silencio de los Corderos, el director Jonathan Demme se enfrentara con la decisión de continuar con el personaje del Hannibal de Manhunter o visto que no había tenido mucho éxito, cambiar totalmente el rumbo del papel del doctor Lecter.
La primera decisión fue el actor... En un principio se pensó en Robert de Niro pero ante su negativa, comenzaron a salir otros nombres entre los que se incluyeron Geen Hackman, Jack Nicholson o Robert Duvall... finalmente, Demme se decantó por Anthony Hopkins y esa sería uno de los grandes aciertos de la película.
La siguiente opción era la actuación de Lecter y ahí fue donde surgió el talento y el conocimiento del medio de Hopkins que fue el principal artífice de la personalidad del doctor Lecter... Durante las muchas reuniones que el actor y el director mantuvieron, se debatió largamente sobre todos los aspectos del nuevo Lecter... las poses, los gestos, la vestimenta...
Jonathan Demme y Anthony Hopkins en una de las sesiones del rodaje
Llegados a este punto es donde surge la personalidad y la extensa cultura de Anthony Hopkins quien recordó el famoso poster de Federico García Lorca en su compañía de teatro universitario "La Barraca"...
Federico García Lorca, Teatro Universitario "La Barraca"
Hopkins, un amante de la literatura, tenía entre sus escritores favoritos al granadino y en la confección del nuevo personaje, sugirió darle un toque de refinamiento... dotar al personaje de delicadeza y poesía, daría una nueva dimensión al doctor Lecter.
Así, se comenzó a trabajar sobre esa idea... Desde el vestuario en la prisión hasta los gestos, las poses e incluso, como pequeño homenaje, se dejaron varios libros como "Poeta en Nueva York" dentro de la celda del Doctor Lecter.
Desde la primera aparición del Doctor Hannibal Lecter en la película (foto superior) ya se comprende que estamos ante alguien distinto al anterior personaje de 1986... Más delicado, más refinado, con gustos exquisitos... arte, pintura, literatura...
Y la primera decisión respecto a la nueva dimensión de Lecter fue la de aproximar también físicamente al personaje de Thomas Harris con el célebre escritor español... Se hicieron varias pruebas de peinado, maquillaje y vestuario hasta conseguir la apariencia característica del poeta granadino.
Conseguida la apariencia física y el vestuario, el siguiente paso fue la manera de actuar y comportarse del Doctor Lecter... En la primera película, Hannibal era rudo y cortante puesto que se enfrentaba al agente del FBI Will Graham, sin embargo en el Silencio de los Corderos, su oponente era femenina... la agente Clarice Starling (Jodie Foster) y el comportamiento de Lecter tendría que suavizarse y en este caso, se visionaron más de una docena de grabaciones de Federico García Lorca para conseguir imitar sus gestos y poses...
En fin... una anécdota cinemátográfica que hace aún más grande a uno de los mejores personajes de la Historia del Cine... Un personaje que, no olvidemos era un serial killer, pero que destacó de los demás malvados por su delicadeza, su refinamiento... un toque diferente y exquisito, que salió de Granada...
Actualización 12:15: En la película también sale una referencia a Dalí, en una calavera.
Una de las piezas fundamentales de toda la música clásica, característica de estas fechas y que, sorprendentemente, fue compuesta por Haendel en algo menos de un mes... Así, como quién no quiere la cosa...
Una obra maestra atemporal, que gracias al buen hacer de la "Orchestra Nova" podemos disfrutar en internet, gratuito, completo, sin cortes y legal... Aleluya!!
Perfecta, para tomarse con calma un sábado gris como éste, después de las comilonas que os habréis metido estos últimos días...
Podéis encontrar muchos más conciertos completos en la web de la UCTV.
La historia que os traigo hoy es una historia reciente que, no obstante, me gustaría comenzar mucho tiempo atrás... concretamente un funesto 30 de julio de 1945, el día en el que el USS Indianapolis se hundía en las peligrosas aguas del golfo de Leyte, en Filipinas.
La vida de este crucero de la clase Portland, está repleta de acontecimientos trágicos, comenzando porque fue el barco encargado de transportar desde San Francisco, la bomba atómica que posteriormente se lanzaría sobre Hiroshima.
A pesar de lo que esta terrible carga pudiera acarrearle, el USS Indianapolis tiene su fama por otro incidente igualmente sobrecogedor... Su hundimiento por parte de un submarino japonés, esa noche de julio de 1945, llevó a la mayor parte de su tripulación a quedar a la deriva en las aguas del océano pacífico, durante algo más de 5 días a merced de los tiburones.
Tripulación del USS Indianapolis | Fuente | Dominio Público
De las casi 1200 personas que componían la tripulación, 880 sobrevivieron al hundimiento lanzándose al agua antes de que el crucero se fuera totalmente a pique. Sin embargo, aquel naufragio iba a ser la menor de sus pesadillas.
Conforme fueron pasando las horas su mayor preocupación no fue el hambre, la falta de agua potable o la deshidratación... finalmente el destino de la mayoría fue ser pasto de los tiburones.
De esos 880 náufragos que quedaron flotando durante días, poco más de 300 sobrevivieron a lo que se ha convertido con el tiempo en uno de los mayores ataques de tiburones de la Historia... Unos 550 hombres fallecieron en esos 5 días.
Durante muchos años se pensó que aquel banquete fue protagonizado mayoritariamente por tiburones tigre, Galeocerdo cuvier, uno de los depredadores marinos más evolucionados y de mayor tamaño del océano... y la mala fama que ya de por sí tenía esta clase de tiburón, se vió acrecentada por la tragedia del USS Indianapolis.
Robert Shaw en el papel de Quint en Tiburón 1975 | Fuente
Para rematar la faena, y aumentar aún más la legenda negra del tiburón tigre, en 1975 llega Steven Spielberg y rueda su monumental película "Tiburón", en la que uno de sus personajes, el capitán Quint, narra como él mismo fue uno de los supervivientes del naufragio del USS Indianapolis...
Seguro que recordaréis la escena en la que Sam Quint habla de los agónicos días en los que sus compañeros de marina estuvieron flotando a merced de aquellas bestias salvajes...
La mayoría de las fuentes que he ido consultando para realizar este post muestran como culpable de aquel banquete en 1945 al tiburón tigre... Sin embargo, y después de varios artículos recientes sobre aquel suceso, hay que decir que este "pobre esqualo" es en gran parte inocente...
Hoy se sabe con más seguridad que los responsables de aquel festín fueron tiburones oceánicos de puntas blancas, Carcharhinus longimanus, otra clase de tiburón no menos fiera y a la que, no en balde, Jacques Cousteau calificó como el tiburón más peligroso que existe... incluso por delante del temido tiburón blanco.
Y es aquí donde entra en escena nuestro verdadero protagonista de hoy... Leon Deschamps.
Deschamps es un activista australiano que ha pasado la mayor parte de sus 32 años estudiando a los tiburones y que hace una semanas realizó una "pequeña locura" con el propósito de desmitificar esa visión que el tiempo, la historia y las películas nos han dejado del tiburón tigre como un devorador de hombres...
Durante un viaje de reconocimiento como parte del Proyecto "Shark Bay Ecosystem Research", Deschamps y sus compañeros ecologistas encontraron los restos de una gran ballena muerta flotando en las aguas del norte de Perth, Australia.
La idea de Deschamps llegó de inmediato y para ilustrar sus teorías sobre las bondades del tiburón tigre... "pensé que la manera más eficaz de demostrarlo sería lanzándonos nosotros mismos en medio de un banquete en alta mar"
Y dicho, y hecho... Deschamps saltó encima de la carcasa de la ballena para asistir en directo al banquete de los tiburones tigre.
"Ellos estaban tranquilos en sus movimientos y lejos de mostrarse agresivos, a pesar de ser un momento en que se supone deben comportarse con mas ferocidad, creo incluso que disfrutaron de la experiencia..."
Personalmente no tengo muy claro si Deschamps ha logrado su objetivo de cambiar mi visión sobre los tiburones tigre, aunque después de ver el video que os dejo a continuación, de lo que sí estoy convencido es de que puede alegrarse de no haberse caído de encima de la ballena o por lo menos de conservar los dos brazos...
Desde luego, aquel 9 de mayo de 1864 no fue un buen día para el bueno del General unionista John Sedgwick (1813-1864).
Se libraba la Batalla de Spotsylvania y el General se encontraba observando las tropas atrincheradas y las posiciones de la artillería.
Sedgwick en Spotsylvania 1864 | Fuente | Dominio Público
Les separaban cerca de 900 metros de las trincheras enemigas pero, de vez en cuando, las balas de los francotiradores confederados silbaban en el aire.
Allí vio como uno de sus soldados se tiraba al suelo cuando silbó una nueva bala.
El General dijo entre risas, "¡Qué hombres, esquivando de este modo las balas! ¿Qué van a hacer cuando abran fuego a lo largo de toda la línea? ¡Si no podrían alcanzar ni a un elefante a esta distancia! "
Pocos segundos después, otro soldado pasó justo delante del general, y en ese mismo momento el agudo silbido de otra bala pasó muy cerca.
El soldado echó cuerpo a tierra y entonces Sedgwick le tocó suavemente con el pie y, en tono de broma, repitió la frase:
“¡No podrían alcanzar ni a un elefante a esta distanc...”
Antes de que pudiera acabar la frase sonó por tercera vez el mismo silbido estridente y...
... el certero disparo de un hábil francotirador confederado, que no aspiraba cazar ningún elefante, colocó una bala justo bajo el ojo izquierdo del desdichado General, que falleció en el acto.
Sedgwick en el instante que pronunció su última frase | Fuente | Dominio Público
Irónicamente, y por desgracia para él, los confederados resultaron ser buenos tiradores aquel día.
El escepticismo, como bien dice Eugenio Manuel en su blog de Ciencia en el siglo XXI, es una herramienta de demarcación, que nos permite separar ciencia de pseudociencia. Es esa llamada al sentido común que te hace utilizar la lógica antes de lanzar las campanas al vuelo...
Y es que, aunque no lo parezca lo más fácil vender ovnis... tan fácil como no pararse a pensar en otras alternativas más lógicas... Como ejemplo, hoy os dejo unos cuantos "ovnis" a lo largo de la Historia, que al final, resulta que no lo son tanto...
Porque... ¿Qué pensarían los grandes "investigadores del misterio" si vieran esto surcando el cielo, en una noche de frío invierno como esta?
Pues seguramente pensarían... mmm... Ya tengo tema para el programa de hoy.
Y la realidad es que se trata del Cyclocrane, un ingenio volador de unos extraterrestres muy terrenales llamados Arthur J. Crimmins y Donald J. Doolittle... Aquí puedes encontrar su interesante historia.
O por ejemplo, si se toparan con el "Magnus Spherical Aircraft"... esto sí que les daría algún que otro monográfico, varios documentales y seguro que hasta un libro de ufología...
Magnus Spherical Aircraft | Fuente | Dominio Público
Este es muy curioso... pero lamentablemente, tampoco es un ovni, ya que está bien identificado: Se trata de un prototipo realizado por The Van Dusen Commercial Development Ltd. y que funciona utlizando el efecto "magnus", del que toma su nombre: Magnus Spherical Aircraft.
Magnus Spherical Aircraft | Fuente | Dominio Público
La patente ganó varios premios, como el Premio de Excelencia del Gobierno canadiense en 1984, o el Philip Petroleum Award for Science 1985... Incluso este prototipo iba a ser exhibido en el Instituto Smithsoniano aunque, lamentablemente, un accidente terminó con su vida de "ovni misterioso"...
Magnus Spherical Aircraft | Fuente | Dominio Público
Y qué decir de este ingenioso platillo volante creado por el Profesor Paul Moller de la Universidad de California, si un ufólogo se lo llega a encontrar en plena acción... pues sí, ya tendríamos conspiraciones, hombres de negro y abduciones a todo trapo en su programa de madrugada a medianoche...
Prof. Moller aterrizando su propio platillo volante | Fuente | Dominio Público
Desengañémonos... El ovni como fenómeno tiene poco de fenómenal... Desde que los hermanos Wright conquistaron el aire con aquel artefacto extraño, hay y seguirá habiendo miles de objetos volantes extraños y curiosos... La cuestión es esperarse un poco y pensar, antes de gritar "Ovni"... ;)
El Monte-Copter Model 15 | Fuente | Dominio Público
Gossamer Albatros NASA 1980 | Fuente | Dominio Público
Trifibio de Constantinos Vlachos 1974 | Fuente | Dominio Público
------------------------ Aunque con un día de retraso, esta entrada pertenece a la iniciativa surgida desde el Proyecto Sandía para conmemorar el fallecimiento de Carl Sagan como el día del escepticismo, el 20 de Diciembre. Por razones personales no pude escribirla ayer, pero no quería dejar pasar la oportunidad y aportar mi granito de arena.
No cabe duda que a medida que la ciencia y la tecnología avanzan, los métodos, técnicas y mecanismos utilizados por los espías no le van a la zaga.
Incluso al contrario, me atrevería a decir que muchos avances tecnológicos actuales han sido desarrollados gracias a la demanda de la “industria del espionaje”.
Lo que hoy nos puede parecer anticuado, gracioso y digno del agente Anacleto, era en su momento el último grito en espionaje... y se obtenían grandes resultados.
Hoy os presento algunos de los muchos ejemplos reales, desde lo más simple (el disfraz) hasta lo más peliculero (el Martini con un micrófono en la aceituna).
1. Un espía con disfraz... ¡de bebé!
Según cuentan las crónicas de la época, el espía francés Richebourg (1768 –1858), que prestó importantes servicios durante la revolución Francesa, medía solo 58 centímetros.
Por ello, era totalmente rasurado y se infiltraba entre las líneas enemigas en brazos de una colaboradora, disfrazado de bebé, con su biberón y todo bajo la manta que le cubría.
Otras veces Richebourg era dejado en su carrito al lado de oficiales o guardias bajo la excusa de cuidarlo unos momentos mientras se iba a hacer un recado. El diminuto espía trataría entonces de captar alguna información de interés entre las charlas de los oficiales.
Richebourg murió en Paris en 1858 a los 90 años de edad.
2. Códigos secretos en la calva, en un peine y en un cepillo de dientes
“Cuando este espía fue capturado durante la Segunda Guerra Mundial no se encontró ninguna evidencia para incriminarle hasta que se le afeitó la cabeza. Entonces se descubrió un mensaje escrito en su calva. El espía había aplicado generosamente un tónico para acelerar el crecimiento y engrosamiento del cabello.”
“De siempre el cepillo de dientes y el peine han sido sospechosos para las fuerzas de lucha contra el espionaje. Con más razón aquí: las marcas de un código aparecen claramente en los dientes del peine, y también, aunque no tan claramente, en la parte posterior del cepillo.” 3. Algunas “miniaturas”
Cámara oculta en un bolso
1936 Fuente | Tomado a su vez de la revista Modern Mechanix | Dominio Público
Sistema de escucha conectado a la cintura y con una “pequeña” batería sujeta en la pierna.
1957 | Fuente | Tomado a su vez del New York Sunday News
La miniaturización estaba limitada por la batería, que debería ser lo suficientemente grande para adecuar el alcance y el tiempo de funcionamiento del dispositivo.
Aparecen trucos y dispositivos nuevos, como este paquete de tabaco, que muestra los extremos de los cigarrillos auténticos, pero que oculta en su interior un transmisor.
Fue un proyecto de la CIA desarrollado entre 1961 y 1966 consistente en interceptar conversaciones implantando mediante cirugía un micrófono en las entrañas del gato y una antena en su cola.
Así describió el proyecto un ex oficial de la CIA (Víctor Marchetti) al periódico británico “The Telegraph”:
"Ellos hacían un tajo y abrían el gato, colocaban baterías en él y las conectaban. La cola era usada como antena. Crearon una monstruosidad” (...)
En 1966 se puso en práctica por primera (y última) vez tras haber entrenado durante cinco años a un gato para una misión de escucha a unos espías soviéticos en territorio norteamericano.
Pero a los pocos minutos de soltar al gato, mientras el pobre animal se dirigía hacia los espías... ¡fue atropellado por un taxi!, muriendo de forma instantánea.
Meses más tarde, la CIA canceló el proyecto ante los elevados costes que presentaba y los riesgos que entrañaba la puesta en práctica de la misión.
5. El Martini con un micrófono en la aceituna
Fuente | Tomado a su vez de la revista Life Magazine
Este curioso mecanismo de escucha fue creado por los servicios de inteligencia norteamericana durante los años ´60.
En principio fue creado para ser utilizado en bares de Moscú, pero pronto fue descartado al percatarse que el líquido desviaba las ondas sonoras.
Consistía en una aceituna de plástico (la fotografía muestra la sección transversal) con un dispositivo de envío y una antena a modo de palillo de dientes.
Fuentes y más información:
En los enlaces del propio texto. Además, la revista Life cuenta con una interesante colección de fotografías de mecanismos y artefactos de espionaje durante la Guerra Fría. En Dark Roasted Blend podéis encontrar otras interesantes colecciones. Y en Times Online hacen un Top 10 de los mejores “gadgets” del espionaje.
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Artículo realizado por Guillermo
Imagino que todos conocemos, en mayor o menor medida, las fugas realizadas por los aliados de los campos de prisioneros nazis. Históricamente están bien documentadas, muchas incluso tienen su propia película, y además por la Aldea ha pasado alguna de ellas, como el post que Guillermo le dedicó a los verderos protagonistas de la gran evasión.
Sin embargo, existe una peculiar fuga de la que apenas se sabe nada. Ha permanecido perdida en la bruma de los años, olvidada o ignorada y en la que sus arriesgados personajes no han disfrutado de las mismas glorias cinematográficas que sus homólogos aliados. Se trata de la increíble fuga del "Papago Prisioners Camp" en Phoenix, Arizona.
Campo de prisioneros Papago Park, Arizona | Fuente | Dominio Público
Pero... ¿Qué ocurrió con los prisioneros de guerra alemanes capturados por el enemigo? Al igual que los soldados aliados, muchos fueron conducidos a campos de prisioneros (hubo unos 500 campos repartidos por Estados Unidos) y al igual que los prisioneros ingleses o alemanes, también se encontraron privados de libertad y en territorio hostil.
Hoy nos vamos a adentrar en una historia alucinante que, al igual que la de Steve McQueen, también tuvo su protagonista: El capitán alemán del Uboat 162... su nombre: Jürgen Wattenberg.
Jürgen Wattenberg
Wattenberg era un oficial de carrera de la marina alemana, capitán de submarinos, que se había distinguido por su valentía y arrojo en combate. En uno de los enfrentamientos en alta mar, su submarino resultó dañado y fue capturado.
Junto con su tripulación, Wattenberg fue encerrado en un campo de prisioneros en Sudáfrica pero, anticipando lo que sería su gran aventura en América, logró escapar de allí y volvió a reincorporarse a filas, al mando del submarino U-162.
Aquella fuga de Sudáfrica tan sólo fue su primer aviso.
U162 | Fuente | Dominio Público
En la tarde del 03 de Septiembre de 1942, mientras patrullaba en las aguas del Mar Caribe, el submarino alemán se topó con el destructor inglés HMS Quentin. La batalla se presentaba frente a nuestro capitán y cuando se disponía para entrar en combate comprobó con sorpresa que no se trataba de un sólo barco enemigo...
En realidad, al HMS Quentin, le seguían otros dos destructores: el HMS Vimy y el HMS Pathfinder... éste último, sería el que finalmente le derrotara después de más de seis horas de caza y cargas submarinas.
Destructor HMS Pathfinder | Fuente | Dominio Público
El U162 intentó sumergirse para escapar de las cargas de profundidad lanzadas desde los tres destructores, pero varios impactos le obligaron a quedarse con el submarino lleno de fugas de agua y durante un largo tiempo, a medio camino entre la superficie y su hundimiento...
La decisión fue dura pero, después de que varias cámaras se inundaran llevándose consigo a dos hombres de su tripulación, el Capitán Wattenberg emergió y para entregarse antes de que el submarino, tocado de muerte, se hundiera bajo las aguas caribeñas.
La tripulación del U162, Jürgen Wattenberg y sus 49 hombres, después de estar durante toda aquella noche nadando con los salvavidas como único sosten para aguantar a flote, fueron rescatados por los destructores enemigos.
El paso siguiente, ya lo conocía Wattenberg... volvía a estar prisionero.
Su primer destino fue la isla de Trinidad, donde fueron interrogados uno por uno... Más tarde, fueron separados y distribuidos entre varios de los campos de prisioneros que se habían preparado en Estados Unidos.
Desde aquella noche del frío octubre de 1942, el alemán fue conferido a diversos campos en Estados Unidos. El capitán del U162 se encontraba prisionero por segunda vez, y en su cabeza, comenzaron a aparecer de nuevo las ganas y las ideas de una fuga.
De todos los campos a los que fue trasladado intentó al menos un par de fugas. Cansados, los americanos lo terminaron enviando a su "prisión estrella", aquella que tenía el menor índice de huída por encontrarse en medio de un desierto.
Así fue como el 27 de enero de 1944, Jürgen Wattenberg fue recluido en el campo de Papago, en Phoenix, Arizona.
Campo de Prisioneros Papago Park | 1942 | Dominio Público
También tengo que decir que una de las razones por las que hubo tan pocas fugas en el bando alemán, era que los campos americanos eran muy diferentes a los campos nazis... Allí, los soldados nazis eran bien tratados, la alimentación era buena e incluso se les remuneraba por su trabajo.
La idea de los americanos era "reconducir" al enemigo, mostrándole el "american way of life", la democracia y las bondades de su sistema... Para ello, siempre fueron considerados y bastante benévolos con sus prisioneros, les mostraban documentales de la forma de vida americana, les ofrecían limpieza y buena higiene en el campo, multitud de actividades... a muchos incluso les dejaban salir a pasear fuera del campo con una vigilancia más bien escasa.
Siendo realistas, hay que reconocer que había pocas opciones de fuga... Fuera de aquel campo, tan sólo se extendía el vasto y desolador desierto de Arizona... Y sobre todo, estaban en América.
Aunque lograran huir de aquella prisión, tendrían que atravesar aquel enorme país, cruzar un océano para volver a Europa o como mucho, recorrer miles y miles de kilómetros hasta llegar a Suramérica... La sóla idea de huir era considerada por muchos soldados alemanes como una locura y la mayoría prefirieron pasar el resto de la guerra en aquel país que tan bien les estaba tratando...
Sin embargo, la Convención de Ginebra establecía que era derecho, y también obligación, de todo soldado prisionero el intentar escapar... y Jürgen Wattenberg, no pensaba pasar el resto de la guerra encerrado en aquellos barracones.
Al igual que la fuga de "la Gran Evasión" Jürgen comenzó toda una organización dedicada día y noche a planear su propia huída... Se diseñaron mapas, brújulas, disfraces y ropas adecuadas para el trayecto fuera del campo... Wattenberg se puso al mando y dispuso que en la noche de Navidad le iban a dar una sorpresa a sus captores, realizando una fuga con 25 prisioneros más.
Después de varias reuniones se decidió que la mejor forma de escapar de allí era, igual que en la gran película, realizando un tunel bajo los barracones del campo que les llevaría junto a un canal de agua, a las afueras de Papago.
Hueco de entrada al Tunel escavado por Wattenberg en Papago Park | 1944 | Dominio Público
En su plan de fuga y sobre todo en la construcción del tunel, los alemanes se encontraron con varias diferencias respecto a la huída del gran Steve McQueen... algunas les beneficiaban y otras les perjudicaron seriamente.
La contrariedad más importante con la que se toparon los hombres de Wattenberg fue la dureza del terreno... El tunel debía tener al menos dos metros de profundidad, sin embargo, en varios tramos, se encontraron con un suelo de roca al que se enfrentaron durante casi un año, hasta conseguir 1,80 metros.
A favor de su plan contaron con que la tierra y los escombros que iban extrayendo, eran de la misma tonalidad que la que había desperdigada por el campo, así que, no tuvieron que ingeniárselas mucho para ocultarla.
Prisioneros alemanes trabajando en Papago | 1944 | Dominio Público
Junto con las labores agrícolas que los prisioneros fueron desarrollando en Papago, a Wattenberg se le ocurrió la idea de construir un campo de Voleyball y utilizarlo para ocultar los escombros extraídos del tunel.
Pidió permiso a las autoridades del campo y se lo concedieron.
Prisioneros alemanes jugando al Voley en Papago | 1944 | Dominio Público
El tunel avanzaba a una media de 90 centímetros por día...
Los alemanes construyeron raíles para sacar los escombros y desde los baños del campo sacaron electricidad para iluminar el tunel y así poder trabajar también por las noches.
En total fueron 54 metros de tunel, excavados en muchas ocasiones en roca pura, que estaban listos para el gran día... El 25 de Diciembre de 1944.
Aquel día de Navidad, aprovechando que la guardia del campo era menos numerosa que en otras fechas, los soldados alemanes con Jürgen Wattenberg a la cabeza, comenzaron a deslizarse por aquel oscuro tunel, camino a la libertad...
El resto de soldados que quedaron en el campo se pusieron de acuerdo para comenzar una pelea ficticia con el objetivo de despistar a la guardia, mientras sus compañeros atravesaban el tunel...
En menos de dos horas, los 26 alemanes que componían aquel destacamento de fuga, se encontraban fuera de la vista de las torres de vigilancia... habían conseguido huir.
Pero lo que vendría a partir de ahí, fue todo un descalabro... Los mapas que tenían, señalaban una linea azul, que ellos pensaron un gran río... Incluso, llegaron a construir una especie de balsa que utilizarían en la huída... Sin embargo, todo el mundo en Arizona (menos ellos) sabía que aquel río estaba seco desde hace décadas, y al llegar, tan sólo se encontraron un cauce vacío con algunos charcos...
Después de ese desengaño, los soldados alemanes decidieron separarse... Se desearon suerte y cada uno llegó lo más lejos que pudo. El desierto pudo con ellos en tan sólo unos días, y la mayoría decidió entregarse por su propia voluntad.
Pero Jürgen y unos cuantos resistieron... Wattenberg ayudado tan sólo por algunas provisiones y una brújula consiguió atravesar el desierto y llegar a Phoenix, donde fue capturado en un intento de llegar hasta la estación de trenes.
A su regreso al campo, quince días después de aquella noche de fuga, Jürgen Wattenberg fue recibido entre vítores y salvas por todos sus compañeros. Tras ser alimentado por los guardias, Jürgen fue incomunicado durante una semana como castigo...
Lo metieron en la nevera... aunque, en esta ocasión, no creo que le dieran una pelota de baseball para entretenerse en la larga espera entre aquellas paredes...
--------------------------- Más información y fuentes: Es una pena pero no hay nada en español (o al menos no he encontrado nada) sobre la épica aventura de Jürgen Wattenberg. Los datos y la historia de esta peculiar evasión surgieron de una mención en uno de los Documentales del Canal Historia, titulado Fugas de la IIWW. De ese documental he sacado las fechas, datos y algunas capturas de pantalla que me han servido de fotografías. El resto de fuentes y fotos, tienen sus enlaces en el texto.