La Aldea Irreductible: 1/08/11

sábado 27 de agosto de 2011

Podcast Irreductible 41 - El vuelo de Gagarin 2


Ha pasado demasiado tiempo desde que publicara la primera parte de este especial que le he querido dedicar al 50 Aniversario del Vuelo de Gagarin, sin embargo no ha sido por falta de ganas sino por escasez de tiempo. Al fin y al cabo, desgraciadamente no me dedico a esto... estos podcast son un hobby al que no siempre puedo dedicarle el tiempo que me gustaría.

Aun así, por fin he terminado el segundo capítulo y como siempre espero que sea de vuestro agrado. Además lo publico justo después de haber tenido el lujo de conocer en persona al mismísimo Alexei Leonov, amigo de Yuri Gagarin y uno de los mitos de la carrera espacial, con el que tuve la oportunidad de hablar unos minutos.

Aprovecho la ocasión para agradecer a Carlos Gant, un oyente y visitante de este Podcast que se ha tomado la molestia de etiquetar, normalizar y subir todos los podcast a una misma carpeta en megaupload.

Para finalizar también dar las gracias a mi buen amigo Jorge Llombart que me ha dado permiso para utilizar su música para darle ambiente a este podcast dedicado a Yuri Gagarin.



DESCARGAR EL PODCAST:
- 38MB DESCARGA DIRECTA FORMATO .MP3
- 28MB DESCARGA DIRECTA FORMATO .OGG
- 38MB DESCARGA EN FORMATO COMPRIMIDO .ZIP
- 92MB DESCARGA MEDIANTE MEGAUPLOAD
- DESCARGA DESDE IVOOX
- DESCARGA EN OTROS FORMATOS
- DESCARGA EN iTUNES

Las Músicas utilizadas en este Podcast están bajo Licencia Creative Commons:
- Mind Things
- Chriss Onac
- Celestian Aeon Project
- Yunus
- Canción "Bye, bye" de "J.J.Llombart"

------------------------------------------------------
SUSCRIBETE AL PODCAST DE HISTORIA Y CIENCIA
LA ALDEA IRREDUCTIBLE

jueves 25 de agosto de 2011

Hay algunos que nunca están contentos

IMG_8083
Pub "The world`s end " en Londres

El tiempo es uno de los conceptos más difíciles de comprender. Reflexionando profundamente sobre esa extraña idea uno puede llegar a estar de acuerdo con el filósofo francés Henri Bergson cuando afirmaba que el tiempo o es invención, o no es nada en absoluto.

Desde que el ser humano ha tenido uso de razón, lo que para algunos de nuestros congéneres aún no ha tenido lugar, siempre ha estado fascinado por la idea del tiempo. La mayoría de los antiguos pensaron en él como algo cíclico. Pronto descubrieron que al día le seguía la noche y, tras ella, el círculo se cerraba con la nueva salida del sol. Más tarde confirmaron que las estaciones también se repetían. Al invierno le seguía la primavera, después el verano que daba paso al otoño y vuelta a empezar.

Los pueblos de antaño veían el tiempo como un continuo fluir circular en el que los cambios se sucedían volviendo una y otra vez a estados anteriores. La vida pasaba, y contarla era cuestión de mirar el sol, observar las estrellas en la noche, confirmar los cambios de estación y anotarlo todo en tablas de arcilla o piedras labradas.

Esa era la concepción temporal de muchas de las civilizaciones antiguas. Un tiempo cíclico que tuvo en el pueblo maya uno de sus mayores ejemplos.

Los mayas concebían el tiempo como una sucesión de inicio, final y vuelta a empezar. Así levantaron un calendario que contenía numerosos ciclos, algunos de ellos entrelazados de manera muy curiosa. Por ejemplo contaban los días de diversas formas sincronizadas entre ellas. Tenían el Tzolkin de 13 meses con 20 días cada uno, enlazado al Haab de 18 meses divididos en 20 días cada uno con otros 5 días adicionales que completaban los 365. Su “rueda calendario” completaba un ciclo cada 52 años del Haab, antes de volver a comenzar. El ciclo mayor se completa con una gran sucesión de 18.980 días contados desde el inicio del calendario.

El calendario maya comenzó el 13 de agosto del año 3114 antes de Cristo, seguramente este día fue elegido por algún suceso astronómico que les impactó, y según nuestra moderna cuenta de días, terminará el próximo 21 diciembre de 2012.

Pero como todos sus demás ciclos, es un nuevo comenzar… no un final.

Al igual que nosotros cuando llega el 31 de diciembre arrancamos la hoja del viejo almanaque y continuamos contando a partir del 01 de enero del nuevo año, los mayas y su concepción cíclica del tiempo seguirían contando días después del 2012.

Sin embargo, esto no vende. Conocer la historia e interesarse por ella no vende películas, ni adivinos, ni agoreros… saber la verdad histórica no parece resultar interesante. Lo cojonudo, reconozcámoslo, es el fin del mundo. La explosión final, los fuegos artificiales, el juicio de las almas, el armaggedon, los meteoritos destruyendo casualmente el monumento más emblemático de cada país, el colapso de las ciudades en 3D y con el actor de moda saltando entre precipicios con el volumen a toda pastilla.

No importa saber que el mundo no se acabará en 2012 y no importa porque para algunos adivinos el mundo se ha acabado cientos de veces y aquí seguimos… ¿de qué servirían todas esas predicciones si de verdad acertaran? No podrían hacer nuevas.

El mundo lleva acabándose casi desde que empezó, pero en los últimos tiempos salimos a varios Apocalipsis por año, y sinceramente, así no hay quien viva. Una desazón continua, esto es un levantar la vista al cielo y esperar el meteorito un día sí y al otro también.

En 1999 Paco Rabanne predecía que la estación espacial MIR caería sobre Paris iniciando así el fin del mundo con el eclipse de sol que le acompañaría.

En 2000 los errores informáticos debidos al cambio de siglo traerían la oscuridad a nuestra sociedad colapsando las comunicaciones, la economía y la vida tal y como la conocemos.

En 2001 tuvimos un aluvión con cientos de malos presagios que iban desde la venida de las naves espaciales previstas por la Iglesia del advenimiento del séptimo día hasta las locas predicciones de Gordon Michael Scallion y sus tecnologías desde el continente perdido de la Atlántida. Curiosamente nadie dijo nada de unas torres en Nueva York.

En 2002 Ted Porter anunció que la segunda venida de Cristo se produciría el 23 de abril, exactamente a las 06:13 (hora de Jerusalén)

En 2003 la secta japonesa Pana Wave anunció que un planeta errante sería el causante del fin de nuestro planeta.

En 2004 el norteamericano Arnie Stanton realizaba su particular interpretación de Lucas 21:25 y vaticinaba el impacto contra la Tierra del cometa Toutatis.

En 2005 y según lo previsto en su libro “Mysterious numbers of the sealed revelations” el iluminado John Zachary anunciaba el fin del mundo exactamente el 05 de octubre.

En 2006 nos volvimos a escapar por los pelos de un armaggedon de los gordos porque según el escritor y periodista Michael Drosnin, autor del libro “El código secreto de la Biblia”, el mundo se acabaría por culpa de un holocausto atómico.

En 2007 Everett Vasek anunció la segunda llegada de Jesucristo para agosto, a pesar de que es un mes bastante caluroso y nos iba a coger a casi todos en la playa de vacaciones.

En 2008 le tocó el turno a una facción de los testigos de Jehová que haciendo cálculos vaticinaron la llegada de su salvador el 21 de marzo, una fecha bastante más adecuada que la anterior pero que, desafortunadamente, también resultó errónea.

En 2009 la profeta Lori Adaile Toye y su Fundación “Yo soy América” preveía la inundación global del mundo. La buena vidente incluso vendía mapas con Estados Unidos sumergido en su página web.

En 2010 se ponía fin al mundo según las predicciones de la orden hermética “The Golden Dawn”.

En 2011, y aunque no nos hallamos dado cuenta, hemos tenido numerosos Apocalipsis, aunque el más curioso nos llegó de la mano de miles de vallas publicitarias distribuidas por todo el mundo que, alquiladas por la cadena radiofónica “Family Radio”, anunciaban el fin del mundo para el 21 de mayo… las vallas continúan aunque les han tenido que cambiar la fecha, retrasando el cataclismo mundial para octubre. A ver si hay más suerte esta vez.

En 2012 toca empacho maya. Su calendario nos augura las peores condiciones y algunos atrevidos han conectado el fin del ciclo maya con una explosión solar que devastará la Tierra justo el 21 de diciembre. Vamos, que nos tocará el gordo un día antes de que los niños de San Ildefonso nos reciten su célebre cantinela.

En 2013 y por si los rayos solares mayas fallaran, podemos echar mano de las predicciones que el monje ruso Rasputín realizó antes de morir y que fijaban el fin de los tiempos para este año.

En 2014, a pesar de que sería raro que el astuto Rasputín fallase, seguro que no nos salvamos de los malos augurios que la profeta religiosa Joanna Southcott lanzó antes de su muerte y que anunciaba para este año el Apocalipsis descrito en el evangelio de San Juan.

Y podría seguir enumerando cataclismos hasta llegar al verdadero fin del mundo que, por una vez y sin que sirva de precedente, ocurrirá realmente dentro de unos 4.500 millones de años cuando nuestro sol comience su etapa final convirtiéndose en una gigante roja primero y muriendo como una fría enana blanca.

No obstante, y aunque 4.500 millones de años es una cifra razonable para el final de nuestro planeta, parece que hay gente a la que este plazo se le hace demasiado largo y año tras año siguen inventándose profecías para acortarlo… hay prisa por acabar con el chiringuito que tenemos aquí abajo montado y siempre aparece alguien que no está conforme con lo que le ha tocado y prefiere encontrarse cara a cara, cuanto antes mejor, con un meteorito, un platillo o un gran terremoto… sí, hay algunos que nunca están contentos.

--------------------------------------
Éste artículo corresponde a la sección "Desde la cubierta del Beagle", mi colaboración semanal con el periódico Diario de Avisos y su sección de ciencia Principia.

Para conocer las novedades de la Aldea
Suscríbete a los Feeds Irreductibles

jueves 18 de agosto de 2011

Un espinoso equilibrio

Colonos británicos en Australia s XIX – Imagen Dominio Público

A mediados del siglo XIX, Thomas Austin tan sólo era uno de los muchos británicos que se aventuraban a viajar hasta Australia para probar fortuna en unos territorios tan extensos como vírgenes. Uno de tantos ingleses que, aprovechando la ventaja colonial, se trasladaron a aquellos lejanos dominios para prosperar. Su idea era asentarse y levantar una granja con la que poder ganar el sustento de su familia.

Pero ya sabemos como son los ingleses… al contrario que los gallegos y su morriña, los británicos se acomodan en el lugar y terminan convirtiéndolo en su pequeño barrio londinense. Abren sus bares, aplican sus costumbres, instauran la hora del té con pastas y terminan transformando cualquier parte del mundo donde se instalen en una particular copia de su añorada patria.

Y lo que Thomas Austin echaba de menos era la caza. Qué le vamos a hacer… el buen hombre sentía nostalgia de aquellas jornadas entre las campiñas de Inglaterra, en compañía de su perro y disparando su rifle a diestro y siniestro.

La decisión de aquel cazador, ahora lo sabemos, tendría unas consecuencias que aún hoy siguen coleando… nunca mejor dicho. Para poder disfrutar de su particular hobby, Austin hizo traer hasta Australia las piezas que le faltaban en su puzzle.

La navidad de 1859, Thomas Austin, granjero, cazador e inglés para más señas, soltó por las vastas pero frágiles tierras de Australia setenta y dos perdices, cinco liebres y veinticuatro conejos para satisfacer sus anhelos cinegéticos…

Tan solo siete años después aquella puesta en libertad de únicamente dos docenas de inocentes parientes de Roger Rabbit, y revisando los libros y diarios que el cazador llevaba de sus presas, el resultado es asombroso. En aquellas notas de contabilidad del año 1866 el inglés, entre la arrogancia y la extrema meticulosidad, lucía con orgullo el haber cazado, nada más y nada menos, que 14.253 conejos.

Aquellos primeros veinticuatro conejos introducidos en Australia se convirtieron en miles tan solo unos años después… hoy, son una verdadera plaga y se estima que el número actual de estos roedores supera los 400 millones; todos ellos tatara-tatara-nietos de los simpáticos Oryctolagus cuniculus que nuestro protagonista soltó para aliviar la nostalgia de su hogar y su afición cazadora.

Libres, en unas tierras generosas, con abundantes recursos y con pocos depredadores que les hicieran frente, los conejos de Thomas Austin hicieron lo que mejor saben hacer: reproducirse. Y lo hicieron con tanto éxito que actualmente resulta difícil dar marcha atrás.

Introducir especies extrañas en un entorno ajeno es una peligrosa jugada que, en algunas ocasiones, puede ocasionar perjuicios a todo lo establecido. Lo normal, evidentemente, es que si soltamos una vaca en una selva dure un par de horas como mucho. Sin embargo a veces la ruleta da un giro extraño, se dan las condiciones necesarias para lo impensable, y es entonces cuando la vaca se come al león.

El caso de los conejos de Australia no es el único. Nuestros lejanos vecinos antípodas han soportado la invasión de caracoles gigantes africanos, sapos venenosos sudamericanos y hasta camellos han campado a sus anchas convirtiéndose en verdaderas plagas.

CANARIAS, CUANDO EL ENEMIGO ES UNO DE LOS NUESTROS

Como vemos en Australia, lo habitual es la introducción de una especie exótica en un entorno que no está preparado para ese encuentro casi alienígena. En estos casos, la especie se cuela como un virus y, con las ventajas que encuentra en el terreno, se reproduce hasta convertirse en un problema insostenible.

En Canarias, la ecuación es diferente... el enemigo es de la familia, duerme en nuestros fondos marinos y se está adueñando de ellos dejando un panorama desolador.

Estas islas tienen su propio ecosistema, una fauna y flora propias que viven en delicado equilibrio, en una tensa cuerda estirada continuamente por la lucha entre la excesiva y masiva edificación de sus costas y un entorno natural privilegiado.

También tiene su propio vocabulario. Hace unos meses escuché por primera vez la palabra “blanquizales” y me pareció muy clarificadora. En contraposición con la más común “pastizales”, los blanquizales son fondos marinos en los que los recursos han sido esquilmados y apenas si queda ya la roca desnuda.

Erizos de lima esquilmando los recursos marinos y dejando los fondos como blanquizales (Ayuntamiento de Arona)

El responsable del desaguisado se llama erizo de lima (Diadema antillarum) y no siempre fue un enemigo. Pese a lo que muchos puedan pensar, y al contrario que en el caso australiano, el erizo de púas largas no es un extranjero que se ha colado en nuestras aguas sino que lleva siglos anclado a los fondos marinos de Canarias.

Dicen que casi todo a grandes dosis puede ser perjudicial y eso es precisamente lo que le ocurre al erizo. Durante muchos años este equinodermo realizó un buen trabajo ocupando su lugar en el ecosistema marino y viviendo en armonía con el entorno. El problema surge cuando se cambia ese entorno, desaparecen sus depredadores y el erizo se multiplica sin control.

En Australia se introdujeron especies externas, en Canarias el proceso ha sido distinto: se ha roto el equilibrio y una especie autóctona se ha hecho con el mando. Sus predadores naturales, principalmente peces como el pejeperro o el tamboril espinoso, cada vez son menos numerosos y el erizo de lima, libre de la amenaza (y el control) que supone ser presa, ha dado un golpe en la mesa y se ha adueñado del territorio.

Y son voraces, muy voraces… su dieta se basa en la flora de los fondos marinos, algas, sebadales, llegando a consumir hasta 0.80 gramos de pasto por individuo al día.

Un duro golpe al equilibrio de los fondos marinos al cual se está intentando poner remedio, aunque siendo sinceros con escaso éxito. Desde las diferentes administraciones se están llevando a cabo campañas de eliminación manual de este devorador impetuoso pero la labor más ardua, silenciosa y eficaz está siendo desarrollada por buceadores particulares que en sus inmersiones dedican tiempo y esfuerzo a erradicar zona a zona las costas más afectadas.

--------------------------------------
Éste artículo corresponde a la sección "Desde la cubierta del Beagle", mi colaboración semanal con el periódico Diario de Avisos y su sección de ciencia Principia.

Para conocer las novedades de la Aldea
Suscríbete a los Feeds Irreductibles

lunes 15 de agosto de 2011

Casa del Libro no cree que sus clientes sean tontos... simplemente lo sabe

Como en la genial viñeta de Loading Artist que puse hace algunos días en el Sorprendible, hay compañías que no creen que sus clientes sean tontos... simplemente lo saben y actúan en consecuencia.

Según la Real Academia de la Lengua el asterisco es un signo auxiliar ortográfico en forma de estrella que debe utilizarse en los siguientes casos:
a) Como signo de llamada para notas al margen o a pie de página.
b) Para indicar que una determinada construcción es «agramatical».
c) Para indicar que se trata de un vocablo hipotético.
d) Para llamar la atención del consumidor sobre algún producto y engañarle vilmente en las condiciones de venta especificadas en la letra pequeña (*)

(*) El apartado d) es falso y no aparece en la RAE, es una invención basada en hechos reales


He de reconocer que sigo teniendo especial debilidad por el papel. Aún no me he comprado un e-book y los libros (pocos) que he intentado leer en pdf no han terminado de convencerme. Hoy por hoy, y hasta que caiga en la tentación de probar definitivamente los lectores electrónicos, sigo prefiriendo ese olor a nuez moscada y roble, el tacto y el pasar de hojas.

Evidentemente mi preferencia por el libro material también tiene inconvenientes que asumo como las molestas mudanzas, el espacio físico que ocupa una biblioteca demasiado extensa si, como es mi caso, eres algo dado al coleccionismo o el deterioro con el paso del tiempo.

Sea como sea, de vez en cuando me gusta pasear por La Laguna y dejarme seducir por los títulos que voy descubriendo entre su amplia oferta de librerías. Lamentablemente, tan sólo me puedo permitir ese lujo cuando viajo al norte puesto que aquí en el sur de Tenerife, encontrar una librería decente es una tarea imposible... sorprendentemente, apenas quedan tiendas de libros en un lugar dedicado a las vacaciones donde supuestamente hay más tiempo para leer.

Así que, si no puedo ir a la Laguna y en el sur no encuentro lo que busco, el remedio que queda es comprar el libro por internet... una opción arriesgada puesto que la industria editorial tiene una pequeña manía y es la de considerar que sus clientes son todos gilipollas.

Por si en la primera captura que os dejo no se ve lo suficientemente claro, os dejo una ampliación, aunque la mejor manera de comprobar lo que a continuación os voy a explicar es visitando directamente la web de casadellibro.com y verlos con vuestros propios ojos.


Hace mucho, mucho tiempo que le tengo ganas a "Mason y Dixon" el libro de Thomas Pynchon sobre el trazado de la famosa linea que lleva el nombre de estos dos astrónomos británicos. Una aventura que ya pasó por la Aldea en la sección de Canciones con Historia de la mano del Sailing to Philadelphia de Mark Knopfler.

Entré en la web de casa del libro, busqué el ejemplar y bueno, aunque el precio no fuera nada del otro mundo (24,50€) me decidí a comprarlo porque exhibían con letras rojas, en mayúsculas y hasta 3 signos de exclamación: "Hoy con envío GRATIS!!!"Enlace
Hago click y pincho en comprar... allá vamos.



De pronto, al precioso cartel en rojo de "Gastos de envío gratis" se le caen repentinamente las mayúsculas y los signos de admiración, y en su lugar, le aparecen unas letras pequeñas y con un color gris clarito que casi se camufla con el fondo blanco.

Al parecer la palabra "gratis" tiene un significado según dónde te encuentres.

Si vives en el planeta Tierra gratis es gratis, el gratis de toda la vida... sin embargo, si vives en el universo paralelo de Casa del Libro, la palabra "gratis" significa un descuento de 5€ solo para compras superiores a 19€ y por supuesto, no se aplica a libros de segunda mano...

De todos modos, y aunque me sorprendió quise esperar... pensé: ¿y si los gastos de envio cuestan 5€?... En ese caso gratis seguiría siendo gratis... pero no, Casa del Libro no tiene unos gastos de envio de 5€. En realidad, tiene dos modalidades de envio (Mensajería Courier y Envio certificado ordinario) y su precio depende de ellas:

En el primer caso, eligiendo el envio por Mensajería courier, el precio es...


30,60 Euracos!!!... Más que el libro!.. el total a pagar (incluyendo el descuento de 5 euros) subía de 24,50€ que costaba el libro a, nada más y nada menos, que 50,10 Euros!

Joder y eso que eran "Gastos de envío gratis!!!"... Más de 30 euros de envio y encima especifican que el periodo de entrega con esta super mensajería "Courier" varía entre "3 y 10 días"... ¿Creen que somos tontos?... No, no lo creen, si de verdad están vendiendo libros con este sistema, es que lo saben...

Me quedaba por probar el envio certificado de toda la vida... quizá ahí estuvieran los "Gastos de envío gratis!!!"... No, no estaban ahí, tampoco es cierto.



Cualquiera que haya enviado algún paquete certificado en su vida comprobará que aquí huele fatal. El envio de Casa del Libro (que además ya avisan que tardará entre 10 y 15 días) tiene un coste de 12,60 Euros!!... pero bueno, ¿esto qué es?, ¿vender el burro para comprar alfalfa?

El libro del bueno de Pynchon, incluso eligiendo el envio más barato del que disponen y a pesar de sus grandes letras rojas y signos de admiración de "Gastos de envío Gratis!!!" pasa de 24,50 euros a 32,10 euros...

Un timo en toda regla, que además da lugar a situaciones tan grotescas como las siguientes: ya que estaba metido en harina, me pregunté qué pasaría si compraba un libro inferior a 19€... ¿la respuesta?... Siguen poniendo el cartel de "Hoy gastos de envío Gratis!!!" a pesar de que ni siquiera te hacen ese mísero descuento de 5€ y un libro como por ejemplo "1984" de Orwell que en su web cuesta 7,95€, de repente y con los inexistentes gastos de envio gratis pasa a costar 38,55€ o 20,55€ según el tipo de envío que elijas.



Así que mientras que por un lado usan el bendito asterisco que les permite incluir cláusulas leoninas, por otro lado le van echando la culpa de la crisis editorial a la piratería... porque sí, porque además de saber que sus clientes son tontos, también se pueden permitir el lujo de insultarlos llamándoles piratas.

-----------------------------
Archivado en la Sección: Artículo de Opinión

Para conocer las novedades de la Aldea
Suscríbete a los Feeds Irreductibles

jueves 11 de agosto de 2011

Así en el cielo como en la tierra



Decía el astrofísico Neil deGrasse Tyson que podría ser un hombre rico si le dieran un penique cada vez que alguien le preguntaba: ¿por qué gastar tanto dinero “ahí arriba” cuando tenemos tantos problemas aquí abajo?

Una cuestión errónea basada en el trasnochado concepto de creer que lo distante no afecta a lo cercano, que la conquista espacial es una quimera reservada para un futuro que nunca nos llegará, que conocer el Universo sólo sirve para llenar páginas en enciclopedias, que todo está demasiado lejos de nosotros.

Han pasado ya cincuenta años desde que el primer ser humano, el cosmonauta Yuri Gagarin alcanzara el espacio, y desde aquel día hasta hoy, las cosas han cambiado mucho. Nuestra realidad, nuestro mundo, depende de los avances “ahí arriba” más de lo que podamos imaginar.

Las llamadas de tu móvil, el GPS de tu coche, la señal de tu televisión, el tiempo en el telediario… la vida en nuestros días se ha construido con avances espaciales de los que, nos guste o no, dependemos. Una dependencia que al hacerse cotidiana nos parece invisible o engañosamente lejana.

El recorte en el presupuesto de proyectos espaciales significa un retroceso en la ciencia y en los avances aquí en la tierra. Enviar astronautas al espacio, lanzar telescopios y sondas, diseñar programas cada vez más audaces y desarrollar las tecnologías que los hagan posibles representan en la actualidad una de las maneras más directas que tiene la ciencia de avanzar.

Los microchips de tu ordenador son descendencia directa de los circuitos integrados que se usaron en la computadora de asistencia de vuelo de las cápsulas Apollo. Los taladros inalámbricos que utilizas para colgar cuadros usan la tecnología diseñada para tomar muestras lunares. El termómetro de oído y su precisión para tomarte la temperatura proviene originalmente de su uso para monitorizar el nacimiento de estrellas. La espuma de tu colchón, el aislante de tus zapatillas, el filtro de agua de tu grifo, los detectores de humo, el TAC que detecta tumores, los pañales desechables para tu bebé, las mantas isotérmicas…

Miles de adelantos de tu día a día provienen de la investigación espacial. Tecnologías, aplicaciones y avances que nos llegan desde lo que crees lejano, de ese “ahí arriba” tan inútil para algunos.

Lo siento pero los tiempos en los que el espacio era una competición para ver qué país o potencia la tenía más larga hace mucho que han pasado. Los años de guerra fría donde la carrera espacial era un tira y afloja entre dos bloques para comprobar quién meaba más lejos se han acabado. Hoy lo que se hace en el espacio tiene su reflejo en nuestro pueblo, en nuestra casa, en nuestra vida. No se confundan, cuando recortan “ahí arriba” están retrasando el avance “aquí abajo”. Nos guste o no, así es nuestro mundo hoy, así es ahora. Así en el cielo como en la tierra, amén.

--------------------------------------
Éste artículo corresponde a la sección "Desde la cubierta del Beagle", mi colaboración semanal con el periódico Diario de Avisos y su sección de ciencia Principia.
La imagen corresponde al célebre paseo espacial de Bruce McCandless II al que ya incluí en mi particular TOP 25 con las mejores fotografías astronómicas.


Para conocer las novedades de la Aldea
Suscríbete a los Feeds Irreductibles

miércoles 10 de agosto de 2011

Si quieres leer, no te cortes... coge lo que necesites

No me resisto a dejaros este cartel fotografiado en una pequeña librería de Wheeling, West Virginia. Una actitud que sorprenderá a los guardianes del copyright, los mercaderes de la cultura, los vendedores de artículos prefabricados tan inseguros de su mensaje como convencidos de que tiene un precio.

Todo un escándalo para algunos, una delicatessen para otros.



Para conocer las novedades de la Aldea
Suscríbete a los Feeds Irreductibles

martes 9 de agosto de 2011

Disneyland paso a paso (1954 - 1955)



Esto estaba cogiendo pinta de trilogía, no tiene vuelta atrás. Después de "La Torre Eiffel paso a paso" y "El Titanic paso a paso", algo me decía que la cosa no iba a quedar ahí.

La culpa la tiene mi extraña afición por lo vintage y sobre todo, este extraordinario Set en Flickr de Tom Simpson con más de 150 fotografías de la construcción del parque de atracciones por excelencia: Disneyland en California.

Boceto de Matterhorn Bosbleds (Una montaña rusa en el interior de una montaña nevada basándose en los Alpes)

Al parecer la idea de construirlo surgió de la costumbre de Walt Disney de llevar a sus hijas a un viejo parque de atracciones todos los fines de semana. Sin embargo aquel lugar no terminaba de convencer al productor y dibujante debido a sus instalaciones descuidadas, falta de higiene y sobre todo porque sus hijas se lo pasaban bien, pero él se aburría soberanamente...



Ese fue el desencadenante y el concepto de parque de atracciones de Disney incluía conseguir que fuera un lugar dónde toda la familia disfrutara en un ambiente limpio y confortable.


En 1953 adquirió los terrenos y proyectó la construcción de su parque en el breve periodo de un año. Un objetivo que consiguió, a pesar de excederse en el presupuesto y tener que pedir varios préstamos, vender muchas de sus propiedades, hipotecar otras y pedir algún que otro favor a cadenas de televisión amigas.


Las obras se iniciaron oficialmente el 21 de julio de 1954 y terminaron como estaba previsto en un año, abriéndose al público por primera vez el 17 de julio de 1955.



Muchas más fotos en el Flickr de Tom Simpson y en el vintage Retrounauta

Para conocer las novedades de la Aldea
Suscríbete a los Feeds Irreductibles

domingo 7 de agosto de 2011

La estupidez de curarse en las vías de un tren



A veces uno no sabe si llevarse las manos a la cabeza o bajar definitivamente los brazos rindiéndose a la evidencia de que la superstición y la estupidez seguirán campando a sus anchas por más intentos que se hagan desde el sentido común.

Cientos de indonesios se acercan a diario a las vías del tren para curarse en la creencia de que la eletricidad que de allí emana es beneficiosa para la salud. Desde el reumatismo hasta el insomnio, pasando por la artritis, migrañas o incluso diabetes, cualquier enfermedad se puede curar, cualquier dolor se puede aliviar tumbándose en los hierros del ferrocarril.



La nueva terapia de moda en Indonesia no sólo es inútil sino que representa un peligro evidente para quien la practica y, aunque algunos puedan sentirse tentados a dejar que la implacable selección natural vaya limpiando de supercherías este planeta, lo cierto es que no deja de sorprender la insistencia en agarrarse a cualquier payasada curativa por ridícula que sea.

Tirarse a las vías del tren, el método de suicidio por excelencia, resulta que ahora es una cura milagrosa de males, dolores y enfermedades... quién lo hubiera pensado.

Desde los más recónditos lugares del país llegan, casi en peregrinación, a curarse en medio de vagones pasando a su vera. Vengan todos a curarse, pasen y sanen sus males con la milenaria terapia del trenecito indonesio.

El nuevo Lourdes ferroviario, la Fátima de Yakarta , la Santa Viga de acero.



Alguno podrá pensar que la culpa de esto es la falta de educación, la ignorancia del tercer mundo, los mitos y supersticiones arraigados, la credulidad en rumores y cuchicheos... sí, alguno del primer mundo seguro que piensa que eso no puede pasar aquí, en el mundo civilizado... y lo piensa mientras enciende esa vela aromática que tan estupendamente le libera los chackras, mientras toma su medicina supernatural diluída en piscinas y piscinas de agua con sacarosa, mientras acude a su acupuntor de cabecera o mientras vuelve de su cita mensual con el moderno quiropráctico...



Lo cierto es que la estupidez no conoce fronteras, no distingue clases sociales y, si no es infinita como pensaba Einstein, poco le falta.

Y sí, en Indonesia también lo dicen: "a mí me funciona", "a un amigo de mi abuelo le curó el reumatismo", "desde que lo uso mis dolores lumbares han desaparecido"...

Para conocer las novedades de la Aldea
Suscríbete a los Feeds Irreductibles

jueves 4 de agosto de 2011

Canarias, último lugar seguro antes de los dragones



Durante un viaje por Paris en 1855, el arquitecto estadounidense Richard Morris Hunt compró un curioso globo terráqueo en una de las muchas tiendas de antigüedades que aún hoy engalanan la ribera del Sena. Aquel mapa, de origen incierto, databa de 1503 y contenía una extraña leyenda inscrita sobre las lejanas tierras de China: “Hic sunt Dracones”… a partir de aquí hay dragones.

Morris le entregó su adquisición a James Lenox, uno de los mayores coleccionistas de libros de toda Norteamérica que terminó donando aquella curiosidad a la Biblioteca Pública de Nueva York, en dónde actualmente se expone con el nombre de su último propietario y como el segundo orbe terráqueo más antiguo que se conserva: The Lenox Globe.

Por aquel entonces una gran parte del planeta permanecía aún sin explorar y no se sabía qué podría haber más allá de las limitadas fronteras del viejo continente. En la mente de aquel antiguo cartógrafo lo desconocido se abría ante él en forma de monstruos… más allá de estas tierras están los dragones, lo salvaje, lo peligroso.

Miedos y dudas que no intimidaron a los pioneros y exploradores. Incógnitas que no amedrentaron a las grandes mentes. Al contrario, estas dudas fueron espuelas en su curiosidad, en su deseo por conocer, por ir donde nadie había llegado antes, por saber qué había más allá.

Y Canarias siempre ha estado presente en esas empresas. Estas tierras al borde del mundo conocido representaron durante siglos el último lugar seguro antes de enfrentarse a los dragones.

Dice la Historia que Colón, en su loca idea de alcanzar las indias en ruta desde poniente, zarpó desde Palos de la Frontera y sin embargo para ser realmente rigurosos deberíamos decir que lo hizo desde La Gomera donde pasó cerca de un mes aprovisionando y preparando sus veleros. Las Canarias le sirvieron de trampolín antes de dar el gran salto a lo desconocido. La despensa donde recargar la bodega y acondicionar los barcos.

El olvidado padre de la geografía moderna, Alexander von Humbold, arribó a Tenerife en junio de 1799 antes del viaje que cambiaría el conocimiento que hoy tenemos sobre América y quedó prendado con las maravillas naturales que aquí encontró. Si Colón fue el primer conquistador del nuevo mundo, von Humbold fue su descubridor científico. Su paso por nuestra isla dejo una huella que aún hoy perdura nombrando calles, plazas, colegios y hasta un mirador.

Diez años antes del paso por Canarias del naturalista prusiano, Alejandro Malaspina, nuestro más irreductible aventurero, también fondeaba aquí sus corbetas. Tenerife se convertía en punto esencial antes de dar el salto que le llevaría a dar la vuelta al mundo durante cinco largos años con la expedición científica española más importante de toda nuestra historia.

Y por supuesto el naturalista por excelencia. Charles Darwin y su gran viaje de descubrimientos también arribaron a nuestras costas. Desde la cubierta del Beagle, el día de Reyes de 1832, Darwin vio el Teide y supo que por fin cumpliría uno de sus anhelos: “En la actualidad, hablo, pienso y sueño con ir a las Islas Canarias; ya estoy aprendiendo español y estoy seguro de que nadie nos impedirá ver el árbol del Gran Dragón”.

Cientos de grandes exploradores y científicos han pasado por aquí… Jean Mascart y sus primeros estudios sobre el clima , Francisco Javier Balmis y su expedición de las vacunas, Nicolas Baudin y su travesía por los mares del sur, James Cook en su tercer viaje, Louis Feuille ascendiendo a la cumbre del Teide, y más, muchos más...

Canarias, ese último respiro antes de enfrentarse al inmenso y voraz azul del Atlántico. El lugar desde donde verdaderamente se iniciaba el camino. El puerto desde dónde zarpar hacia la aventura, el peligro, los dragones. El primer paso hacia la ciencia…

-------------------
Ésta es mi primera colaboración con el periódico Diario de Avisos que a partir de hoy publicará un artículo mío todos los jueves en una sección titulada "Desde la cubierta del Beagle", dentro de Principia, su sección de ciencia.
La imagen corresponde a las corbertas Descubierta y Atrevida que tan bien conocen los asiduos de la Aldea Irreductible.

Para conocer las novedades de la Aldea
Suscríbete a los Feeds Irreductibles

martes 2 de agosto de 2011

Podcast Irreductible 40 - Mitos y leyendas urbanas


Mientras voy terminando la edición de la segunda parte del Podcast dedicado al vuelo de Gagarin os dejo con el último programa de esta temporada en Galaxias y Centellas en el que (incautos ellos) me han vuelto invitar, para hablar en esta ocasión sobre algunos de los mitos falsos y leyendas urbanas que más se han extendido en internet.

Os recomiendo que lo escuchéis porque, de verdad (y lo váis a ver casi desde el primer minuto) disfrutamos como enanos grabándolo y se nota que lo pasamos bien. Un programa de ciencia divertido, ameno e interesante.



DESCARGAR EL PODCAST:
- 27MB DESCARGA DIRECTA FORMATO .MP3
- 30MB DESCARGA DIRECTA FORMATO .OGG
- 27MB DESCARGA EN FORMATO COMPRIMIDO .ZIP
- DESCARGA DESDE IVOOX
- DESCARGA EN OTROS FORMATOS
- DESCARGA EN iTUNES

------------------------------------------------------
SUSCRIBETE AL PODCAST DE HISTORIA Y CIENCIA
LA ALDEA IRREDUCTIBLE